La
resiliencia requiere la integración de factores resilientes
provenientes de los siguientes niveles (Grotberg,
2000) que clasifico en 4 categorías [1]: Yo tengo (apoyo, soporte social), Yo soy y Yo estoy (fortaleza interna),
y Yo puedo
(Adquisición de habilidades personales para la
resolución de conflictos).
Categorías
de Factores Resilientes (Grotberg, 2000).
| Yo Tengo |
» Personas del entorno en quien confió
y me quieren incondicionalmente
» Personas que me ponen
límites para que aprenda a evitar los
peligros o problemas
» Personas que
me muestran por medio de su conducta la manera
correcta de proceder
» Personas quei quieren
que aprenda a desenvolverme sólo
» Personas que
me ayudan cuando estoy enfermo o en peligro
o cuando necesito aprender
|
| Yo Soy |
» Una persona por las que otros sienten
cariño y aprecio
» Feliz cuando hago
algo bueno por los demás y les muestro
mí afecto
» Respetuoso
de mi mismo y de mi prójimo
|
| Yo Estoy |
» Dispuesto a responsabilizarme de
mis actos
» Seguro de que todo
saldrá bien
» Hablar sobre
cosas que me asustan o me inquietan
» Buscar la manera de
resolver los problemas
» Controlarme
cuando tengo ganas de hacer algo peligroso o
que no esta bien
» Buscar el momento
apropiado para hablar con alguien o actuar
» Encontrar a
alguien que me ayude cuando lo necesito
|
CONSEJOS DE LA ASOCIACIÓN AMERICANA
DE PSICOLOGÍA (APA) PARA FORTALECER LA RESILIENCIA:
1.
“Establezca relaciones — Es
importante establecer buenas relaciones con familiares
cercanos, amistades y otras personas importantes en
su vida. Aceptar ayuda y apoyo de personas que lo
quieren y escuchan, fortalece la resiliencia. Algunas
personas encuentran que estar activo en grupos de
la comunidad, organizaciones basadas en la fe, y otros
grupos locales les proveen sostén social y les ayudan
a tener esperanza. Ayudar a otros que le necesitan
también puede ser de beneficio para usted.
2.
Evite ver las crisis como
obstáculos insuperables — Usted no puede evitar que
ocurran eventos que producen mucha tensión, pero sí
puede cambiar la manera como los interpreta y reacciona
ante ellos. Trate de mirar más allá del presente y
piense que en el futuro las cosas mejorarán. Observe
si hay alguna forma sutil en que se sienta mejor,
mientras se enfrenta a las situaciones difíciles.
3.
Acepte que el cambio es parte
de la vida — Es posible que como resultado de una
situación adversa no le sea posible alcanzar ciertas
metas. Aceptar las circunstancias que no puede cambiar
le puede ayudar a enfocarse en las circunstancias
que sí puede alterar.
4.
Muévase hacia sus metas —
Desarrolle algunas metas realistas. Haga algo regularmente
que le permita moverse hacia sus metas, aunque le
parezca que es un logro pequeño. En vez de enfocarse
en tareas que parecen que no puede lograr, pregúntese
acerca de las cosas que puede lograr hoy y que le
ayudan a caminar en la dirección hacia la cual quiere
ir.
5.
Lleve a cabo acciones decisivas
— En situaciones adversas, actúe de la mejor manera
que pueda. Llevar a cabo acciones decisivas es mejor
que ignorar los problemas y las tensiones, y desear
que desaparezcan.
6.
Busque oportunidades para
descubrirse a sí mismo — Muchas veces como resultado
de su lucha contra la adversidad, las personas pueden
aprender algo sobre sí mismas y sentir que han crecido
de alguna forma a nivel personal. Muchas personas
que han experimentado tragedias y situaciones difíciles,
han expresado tener mejoría en el manejo de sus relaciones
personales, un incremento en la fuerza personal aun
cuando se sienten vulnerables, la sensación de que
su autoestima ha mejorado, una espiritualidad más
desarrollada y una mayor apreciación de la vida.
7.
Cultive una visión positiva
de sí mismo — Desarrollar la confianza en su capacidad
para resolver problemas y confiar en sus instintos,
ayuda a construir la resiliencia.
8.
Mantenga las cosas en perspectiva
— Aun cuando se enfrente a eventos muy dolorosos,
trate de considerar la situación que le causa tensión
en un contexto más amplio, y mantenga una perspectiva
a largo plazo. Evite agrandar el evento fuera de su
proporción.
9.
Nunca pierda la esperanza
— Una visión optimista le permite esperar que ocurran
cosas buenas en su vida. Trate de visualizar lo que
quiere en vez de preocuparse por lo que teme.
10.
Cuide de sí mismo — Preste
atención a sus necesidades y deseos. Interésese en
actividades que disfrute y encuentre relajantes. Ejercítese
regularmente. Cuidar de sí mismo le ayuda a mantener
su mente y cuerpo listos para enfrentarse a situaciones
que requieren resiliencia. Formas adicionales de fortalecer
la resiliencia le podrían ser de ayuda. Por ejemplo,
algunas personas escriben sobre sus pensamientos y
sentimientos más profundos relacionados con la experiencia
traumática u otros eventos estresantes en sus vidas.
La meditación y las prácticas espirituales ayudan
a algunas personas a establecer relaciones y restaurar
la esperanza.”
CONCLUSIONES
Los individuos resilientes son aquellos
que son capaces de utilizar los factores de protección
adecuadamente cuando están expuestos a situaciones
de adversidad, aceptando la crisis como una oportunidad
para mejorar.
Creemos
que el proceso de resiliencia es de gran importancia
porque permite potenciar los factores de protección.
Consideramos que puede ofrecernos un nuevo enfoque en la metodología de trabajo
dejando de
centrarnos exclusivamente en los factores de riesgo
.
En
este momento es necesario seguir investigando como
aprender a ser resilientes centrado los trabajos no
sólo en el individuo sino también en los grupos.
BIBLIOGRAFIA
· Manciaux, M. (Comp.) (2003). La resiliencia: Resistir y Rehacerse. Gedisa. Barcelona.
· Villalba, C. (2004). El concepto de la resiliencia: aplicaciones en la intervención
social.
· Vera Poseck, Beatriz, Carbelo Baquero, Begoña y Vecina Jiménez, Mª
Luisa (2006): «La experiencia traumática desde la
psicología positiva: resiliencia y crecimiento postraumático»,
en Papeles del Psicólogo, vol. 27, Nº 1. 40-49
· García Labandal, Livia: Resiliencia: Publicación de la Cátedra
de Salud Pública de la Facultad de Psicología (UBA),
Buenos Aires, 2002.
· Grotberg, Edith y Suarez Ojeda, Elbio N.: Guía de promoción
de la resiliencia en los niños para fortalecer el
espíritu humano; Fundación Bernard Van Leer, La Haya,
1996.
· Kotliarenco, María A. Y Dueñas, Verónica; Vulnerabilidad
versus resilience: una propuesta de acción educativa;
MAK Consultora, Santiago de Chile, 1996.
· Luthar, Suniya y Cichetti, Dante; El concepto de resiliencia;
Columbia University, 1996
· Quintero Velásquez, Angela M.; La resiliencia: un reto para
el trabajo social; UNER (Facultad de Trabajo Social),
2000.