La Revista de la Intervención en Crisis y Emergencias                                 ISSN: 1698-4099
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2008. Número 7, Volúmen 2

Resiliencia, herramienta para el desarrollo humano

Leal L. (Psicóloga Práctica privada.Madrid)

Leal I. (Psiquiatra. Hospital del Mar. Barcelona.)

Padilla D (Psicólogo Interno Residente. H. Valle Hebrón. Barcelona)


"No hay nada permanente excepto el cambio"

Heráclito

 

 

INTRODUCCIÓN

¿Cómo son capaces algunas  personas de sobreponerse y enfrentar la adversidad de un modo constructivo?

La resiliencia es uno de los procesos más estudiados en la actualidad debido a los beneficios que aporta a la adaptación y desarrollo humano. En este trabajo queremos exponer sus claves y las acciones que la favorecen.

 

¿QUÉ ES LA RESILIENCIA?

El término resiliencia hace referencia a “la capacidad  que tienen algunos cuerpos para volver a su forma original después de haber sido comprimido, doblado o estirado”. Este concepto que proviene de la capacidad física de algunos elementos es  aplica por primera vez al campo de las ciencias sociales para caracterizar a aquellas personas que, a pesar de nacer y vivir en situaciones de riesgo, se desarrollan Psicológicamente sanos y exitosos (Rutter, 1993).

Podemos decir que la resiliencia tiene   tres componentes, la capacidad de proteger la integridad frente a la adversidad o amenaza al desarrollo humano, la capacidad de construir competencias vitales positivas pese a las circunstancias adversas y el proceso considerado como aquellos mecanismos emocionales, cognitivos y socioculturales que influyen sobre el desarrollo humano. El concepto de resiliencia en los seres humanos es la capacidad para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas (Groterberg, 1996).

 

LOS SIETE PILARES DE LA RESILIENCIA

La teoría del desafio y los siete pilares de la resiliencia (Wolin, 1999), se enmarca en las primeras investigaciones realizadas sobre este tema. Enunciamos las cualidades de las personas resilientes y sistemas de apoyo que predicen el éxito persona y social (Wolin, 1999), introducen un cambio en el enfoque de las investigaciones, centradas hasta entonces en buscar los factores de riesgo.

 

1. Introspección

Capacidad de preguntarse a uno mismo y darse una respuesta honesta.

2. Independencia

Capacidad de saber fijar limites entre uno mismo y el medio con problemas sin caer en el aislamiento

3. Capacidad de     relacionarse

Capacidad de establecer lazos con otros para equilibrar la propia necesidad de afecto con la actitud de brindarse a los otros

4. Iniciativa

Gusto por exigirse y ponerse a prueba en tareas progresivamente más complejas

5. Humor

Encontrar lo cómico en la propia tragedia.

6. Creatividad

Capacidad de crear orden, belleza y finalidad a partir del caos y el desorden.

7. Moralidad

Consecuencia para extender el deseo personal de bienestar a toda la humanidad y capacidad de comprometerse con valores (Sobre todo a partir de los 10 años)

 

LA RESILIENCIA COMO PROCESO

La resiliencia como proceso se enmarca dentro del modelo ecológico- transnacional (Brofenbrenner, 198)  que implica la relación dinámica entre factores de riesgo y de protección personal, familiar y social permitiendo al individuo superar la adversidad. El individuo sale fortalecido después de una situación de adversidad poniendo en marcha sus capacidades emocionales, cognitivas y sociales para alcanzar una vida mas significativa y grata.

Richardson (1990) propone un modelo de resiliencia centrado en el proceso y la teoría del aprendizaje en el que interactúan los factores individuales y ambientales para amortiguar la adversidad. La noción del proceso implica la relación dinámica entre factores de riesgo y de protección  que permite al individual superar la adversidad.

 

 


(Figura 1.1. El Modelo de  Resiliencia  de Richardson, Neiger, Jenson y Kumpfer, 1990).

 

Según como afrontemos la crisis la reintegración puede  ser de cuatro formas posibles sin que necesariamente conduzca a la disfunción.

  • La reintegración resiliente: cuando se produce un crecimiento  después de la crisis.
  • La reintegración homeostática: cuando se vuelve a la homeostasis pero sin fortalecimiento ni crecimiento personal.
  • La reintegración con pérdida: Se produce cuando el sujeto tiene motivación para producidos por las demandas de los movimientos de la vida.
  • La reintegración disfuncional: Se produce cuando el sujeto comete acciones destructivas para el mismo o para los demás.

La resiliencia requiere la integración de factores resilientes provenientes de los siguientes niveles (Grotberg, 2000) que clasifico en  4 categorías [1]: Yo tengo (apoyo, soporte social), Yo soy y Yo estoy (fortaleza interna), y Yo puedo (Adquisición de habilidades personales para la resolución de conflictos).

Categorías de Factores Resilientes (Grotberg, 2000).

Yo Tengo

» Personas del entorno en quien confió y me quieren incondicionalmente

» Personas que me ponen límites para que aprenda a evitar los peligros o problemas

» Personas que me muestran por medio de su conducta la manera correcta de proceder

» Personas quei quieren que aprenda a desenvolverme sólo

» Personas que me ayudan cuando estoy enfermo o en peligro o cuando necesito aprender

 

Yo Soy

» Una persona por las que otros sienten cariño y aprecio

» Feliz cuando hago algo bueno por los demás y les muestro mí afecto

» Respetuoso de mi mismo y de mi prójimo

 

Yo Estoy

» Dispuesto a responsabilizarme de mis actos

» Seguro de que todo saldrá bien

» Hablar sobre cosas que me asustan o me inquietan

» Buscar la manera de resolver los problemas

» Controlarme cuando tengo ganas de hacer algo peligroso o que no esta bien

» Buscar el momento apropiado para hablar con alguien o actuar

» Encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesito

 

CONSEJOS DE LA ASOCIACIÓN AMERICANA DE PSICOLOGÍA (APA) PARA FORTALECER LA RESILIENCIA:

1.       “Establezca relaciones — Es importante establecer buenas relaciones con familiares cercanos, amistades y otras personas importantes en su vida. Aceptar ayuda y apoyo de personas que lo quieren y escuchan, fortalece la resiliencia. Algunas personas encuentran que estar activo en grupos de la comunidad, organizaciones basadas en la fe, y otros grupos locales les proveen sostén social y les ayudan a tener esperanza. Ayudar a otros que le necesitan también puede ser de beneficio para usted.

2.       Evite ver las crisis como obstáculos insuperables — Usted no puede evitar que ocurran eventos que producen mucha tensión, pero sí puede cambiar la manera como los interpreta y reacciona ante ellos. Trate de mirar más allá del presente y piense que en el futuro las cosas mejorarán. Observe si hay alguna forma sutil en que se sienta mejor, mientras se enfrenta a las situaciones difíciles.

3.       Acepte que el cambio es parte de la vida — Es posible que como resultado de una situación adversa no le sea posible alcanzar ciertas metas. Aceptar las circunstancias que no puede cambiar le puede ayudar a enfocarse en las circunstancias que sí puede alterar.

4.       Muévase hacia sus metas — Desarrolle algunas metas realistas. Haga algo regularmente que le permita moverse hacia sus metas, aunque le parezca que es un logro pequeño. En vez de enfocarse en tareas que parecen que no puede lograr, pregúntese acerca de las cosas que puede lograr hoy y que le ayudan a caminar en la dirección hacia la cual quiere ir.

5.       Lleve a cabo acciones decisivas — En situaciones adversas, actúe de la mejor manera que pueda. Llevar a cabo acciones decisivas es mejor que ignorar los problemas y las tensiones, y desear que desaparezcan.

6.       Busque oportunidades para descubrirse a sí mismo — Muchas veces como resultado de su lucha contra la adversidad, las personas pueden aprender algo sobre sí mismas y sentir que han crecido de alguna forma a nivel personal. Muchas personas que han experimentado tragedias y situaciones difíciles, han expresado tener mejoría en el manejo de sus relaciones personales, un incremento en la fuerza personal aun cuando se sienten vulnerables, la sensación de que su autoestima ha mejorado, una espiritualidad más desarrollada y una mayor apreciación de la vida.

7.       Cultive una visión positiva de sí mismo — Desarrollar la confianza en su capacidad para resolver problemas y confiar en sus instintos, ayuda a construir la resiliencia.

8.       Mantenga las cosas en perspectiva — Aun cuando se enfrente a eventos muy dolorosos, trate de considerar la situación que le causa tensión en un contexto más amplio, y mantenga una perspectiva a largo plazo. Evite agrandar el evento fuera de su proporción.

9.       Nunca pierda la esperanza — Una visión optimista le permite esperar que ocurran cosas buenas en su vida. Trate de visualizar lo que quiere en vez de preocuparse por lo que teme.

10.    Cuide de sí mismo — Preste atención a sus necesidades y deseos. Interésese en actividades que disfrute y encuentre relajantes. Ejercítese regularmente. Cuidar de sí mismo le ayuda a mantener su mente y cuerpo listos para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia. Formas adicionales de fortalecer la resiliencia le podrían ser de ayuda. Por ejemplo, algunas personas escriben sobre sus pensamientos y sentimientos más profundos relacionados con la experiencia traumática u otros eventos estresantes en sus vidas. La meditación y las prácticas espirituales ayudan a algunas personas a establecer relaciones y restaurar la esperanza.”

 

CONCLUSIONES

Los individuos resilientes son aquellos que son capaces de utilizar los factores de protección adecuadamente cuando están expuestos a situaciones de adversidad, aceptando la crisis como una oportunidad para mejorar.

Creemos que el proceso de resiliencia es de gran importancia porque permite potenciar los factores de protección. Consideramos que puede ofrecernos  un nuevo enfoque en la metodología de trabajo dejando  de centrarnos exclusivamente en los factores de riesgo .

En este momento es necesario seguir investigando como aprender a ser resilientes centrado los trabajos no sólo en el individuo sino también en los grupos.

 

BIBLIOGRAFIA

 

·   Manciaux, M. (Comp.) (2003). La resiliencia: Resistir y Rehacerse. Gedisa. Barcelona.

 

·   Villalba, C. (2004). El concepto de la resiliencia: aplicaciones en la intervención social.

 

·   Vera Poseck, Beatriz, Carbelo Baquero, Begoña y Vecina Jiménez, Mª Luisa (2006): «La experiencia traumática desde la psicología positiva: resiliencia y crecimiento postraumático», en Papeles del Psicólogo, vol. 27, Nº 1. 40-49

 

·   García Labandal, Livia: Resiliencia: Publicación de la Cátedra de Salud Pública de la Facultad de Psicología (UBA), Buenos Aires, 2002.

 

·   Grotberg, Edith y Suarez Ojeda, Elbio N.: Guía de promoción de la resiliencia en los niños para fortalecer el espíritu humano; Fundación Bernard Van Leer, La Haya, 1996.

 

·   Kotliarenco, María A. Y Dueñas, Verónica; Vulnerabilidad versus resilience: una propuesta de acción educativa; MAK Consultora, Santiago de Chile, 1996.

 

·   Luthar, Suniya y Cichetti, Dante; El concepto de resiliencia; Columbia University, 1996

 

·   Quintero Velásquez, Angela M.; La resiliencia: un reto para el trabajo social; UNER (Facultad de Trabajo Social), 2000.

 

 



[1] En el trabajo original en inglés eran 3, ya que el verbo “ ser” y “estar” son uno  “ to be”.

 

 

   

 
 
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