Problemas por falta de integración de recursos
sociales y psiquicos en casos de catástrofes y emergencias: Consecuencias
para afectados y profesionales
Dr. F.
Orengo* y Celia Arroyo**
*PSIQUIATRA:
francisco.orengo@eresmas.net
**PSICÓLOGA
INTRODUCCIÓN
Este
estudio/artículo surge de una de las actividades puesta en marcha en
el proyecto financiado por la Unión Europea
EUTOPA (EUropean Target group Oriented Psychosocial Aftercare; http://www.eutopa-info.eu),
se ha realizado en la ciudad alemana de Colonia en el pasado mes de Diciembre de 2007 un encuentro
de dos días de duración. En esta actividad han participado profesionales
de 14 países europeos, todos ellos con actividad profesional en el campo
de la intervención psicosocial con victimas o supervivientes
afectados por catástrofes, desastres y traumatizaciones colectivas.
La actividad fue organizada
por el departamento de asuntos internacionales de la alcaldía de Colonia,
coordinadora del proyecto EUTOPA, por la Facultad de Psicología de esa Universidad (http://www.ikpp.uni-koeln.de) y por el Alexianer
Krankenhaus de Krefeld (http://www.alexianer-krefeld.de). Como coorganizadores
del evento figuraron el grupo holandés IMPACT de Amsterdam (http://www.impact-kenniscentrum.nl), así como la Sociedad Española
de Psicotraumatología, Estrés Traumático y Disociación (http://www.sepet.org)
representada por el primer autor de este artículo. Todos estos partners
forman parte del proyecto EUTOPA.
El propósito de este trabajo es informar sobre
uno de los talleres realizados durante el evento de título „Integración de estrategias psicológicas
y sociales en las intervenciones a medio y largo plazo. En este taller,
se repartió entre los 23 participantes un cuestionario sencillo elaborado
ad hoc en el que se preguntaban diversos aspectos fundamentales relacionados
con los problemas derivados de la insuficiente o deficiente falta de
integración entre diversos grupos e iniciativas profesionales en la
ayuda a los supervivientes de catástrofes y desastres.
A PROPOSITO
DEL TERMINO O CONCEPTO DE AYUDA PSICOSOCIAL Y SALUD MENTAL
El
término compuesto “Salud mental y apoyo psicosocial” se usa en este
trabajo para describir cualquier tipo de soporte local o externo que
tiene como fin proteger o promover el bienestar social y/o prevenir
o tratar trastornos mentales. Aunque ambos términos están ampliamente
relacionados y superpuestos en su ámbito de significado, para muchos
trabajadores en este campo reflejan formas distintas de aproximación
al problema, si bien para los autores de este artículo, estas diferencias
lejos de ser excluyentes son complementarias.
Las
agencias de ayuda fuera del sector de la salud tienden a hablar de “bienestar
psicosocial de soporte”. Por el contrario, aquellas que desarrollan
su labor en el sector tienden a hablar de salud mental aunque históricamente
también han empleado términos como rehabilitación psicosocial o tratamiento
psicosocial para describir intervenciones no biológicas para personas
con trastornos mentales.
En cualquier caso, las definiciones exactas de estos términos varían según
se trate de organizaciones de ayuda, disciplinas y países. En el documento
(1) elaborado por la agencia
OCHA de las Naciones Unidas (United Nations Office for the Coordination
of Humanitarian Affaires) llamado
Guía del IASC sobre Salud Mental y Apoyo Psicosocial en Emergencias Humanitarias
y Catástrofes se comenta que dado que se intenta abarcar líneas de actuación
tanto intersectoriales como interagencias, el termino compuesto “Salud
mental y soporte psicosocial” sirve para unir el grupo más amplio posible
de profesionales. Al mismo tiempo, se subraya de esta manera la necesidad
de aproximaciones diversas y complementarias
a la hora de proveer los soportes apropiados.
SOBRE LOS RESULTADOS DEL ESTUDIO
El presente estudio
tiene como objetivo recoger y mostrar
la opinión de diferentes profesionales del ámbito psicosocial
acerca de las deficiencias en los cuidados a medio y largo plazo de
supervivientes de catástrofes y/o desastres, las consecuencias que dichas
deficiencias acarrean y sus sugerencias para mejorar la situación.
El
estudio recoge la opinión de 23 profesionales (19 psicólogos, 2 trabajadores
sociales, 1 psiquiatra y 1 pastor evangélico) provenientes 14 países
europeos (Reino Unido, Polonia, Italia, Austria, España, Francia, Luxemburgo,
Grecia, Holanda, República Checa, Bélgica, Finlandia, Alemania y Portugal).
Todos
los participantes en el estudio respondieron a las siguientes preguntas:
1)
¿Cuáles
son en tu opinión los aspectos más importantes del fracaso o la falta
de integración de los diferentes grupos profesionales en el
cuidado a largo plazo de las personas afectadas por catástrofes y/o
desastres?
2)
¿Cuáles
son los costes de dicha falta de integración de los diferentes grupos
profesionales en el cuidado a largo plazo de las personas afectadas
por catástrofes y/o desastres?
3)
¿Cuáles
son tus sugerencias para mejorar esta situación?
a.
A
nivel comunitario, por ejemplo en:
-
La
organización de lugares y fechas de duelo
-
La
financiación estatal dirigida a las víctimas
-
La
organización de encuentros de familias y allegados de las víctimas
-
Los
medios de comunicación y relaciones públicas
b.
A
nivel ético.
c.
En
tu profesión
4)
Finalmente,
por favor piensa en tres sugerencias que harías a los políticos
para la mejora de los cuidados a largo plazo, dentro del ámbito
psicosocial, en caso de desastre.
1. ASPECTOS RELEVANTES EN EL
FRACASO O FALTA DE INTEGRACIÓN DE LOS DIFERENTES GRUPOS PROFESIONALES
EN EL CUIDADO A LARGO PLAZO DE PERSONAS AFECTADAS POR CATÁSTROFES Y/O
DESASTRES
El análisis de las respuestas
a la primera pregunta, sugiere que los participantes en el estudio entienden
el fracaso en los cuidados de las víctimas a medio y largo plazo como
un problema multifactorial, en el que intervienen por un lado aspectos
económicos, legales, políticos y de los propios profesionales que trabajan
en el campo. Por otro, aspectos relacionados con su formación, así con la falta de comunicación interprofesional y
de las dificultades para alcanzar criterios comunes sobre los que trabajar.
ASPECTOS LEGALES
Hacen referencia a la ausencia
de un marco legal apropiado para la planificación e intervención en
situaciones de crisis y/o catástrofes. En el R. Unido por ejemplo, refiere
W. Yule: “la falta de un marco legal apropiado en la planificación y
en la respuesta a un desastre”. Y continua: “ …esta situación está mejorando
con la reciente legislación sobre Emergencias Civiles, pero Salud Mental
necesita participar al máximo nivel tanto en la planificación como en
la respuesta. También se está produciendo una preocupante derivación
hacia las ONG y organizaciones de voluntariado en detrimento de organizaciones
sanitarias estatales donde se encuentra concentrada la mayor parte del
conocimiento a nivel de expertos. Por otro lado, la respuesta psicosocial
necesita ser supervisada y entrenada desde los servicios de salud mental,
aunque otros puedan y deban administrar la ayuda”
ASPECTOS ECONÓMICOS
Con respecto a los factores
económicos, los participantes en el estudio señalan que algunos grupos
profesionales no reciben financiación para llevar a cabo su trabajo
y esto hace que las distintas instituciones del ámbito psicosocial compitan
entre ellas para obtener financiación, creando un clima de rivalidad
que como veremos más adelante dificulta la consecución de objetivos.
Otra de las causas de rivalidad
entre los profesionales, también relacionada con aspectos económicos,
corresponde a las diferentes remuneraciones percibidas por las distintas
categorías profesionales.
Por último, de
cara a la financiación de los cuidados a medio y largo plazo de los
supervivientes de situaciones traumáticas es importante tener en cuenta
que las diferentes familias afectadas tienen distintas situaciones económicas y cada una de ellas ha de ser contemplada y
estudiada independientemente.
ASPECTOS POLÍTICOS
La respuesta a catástrofes
está estrechamente vinculada al contexto político del país o países
en los que sucede el desastre, así lo pone de manifiesto el psicólogo
checo Stepan Vymetal del Ministerio
del Interior de la R. Checa, quien señala entre las razones del fracaso en
la proporción de ayuda la tendencia actual exagerada al individualismo
en los países post socialistas. Desde esta perspectiva, el desmantelamiento
de la estructura estatal de solidaridad en los países post-comunistas,
parece ser uno de los principales problemas que deben afrontar los servicios
de apoyo social y psíquico a la hora de dar cobertura a los supervivientes
de emergencias y catástrofes.
Como, decíamos,
cuando hablamos de respuestas a catástrofes, es imposible hacerlo al
margen del contexto sociopolítico en el que se ha producido el suceso.
En términos generales, los profesionales se quejan de la falta de colaboración
entre los diferentes ministerios responsables de proporcionar ayuda
y restablecer la normalidad y, por otro lado, las difíciles relaciones
existentes entre gobiernos y organizaciones no gubernamentales.
ASPECTOS EDUCATIVOS
Otra de las importantes
preocupaciones de los participantes del estudio está relacionada con
aspectos educativos. Más concretamente con la ausencia de formación
específica de los profesionales del ámbito psicosocial en relación al
reconocimiento y tratamiento de síntomas de estrés postraumático. Estas
deficiencias en la formación pueden observarse desde la enseñanza universitaria
a otro tipo de enseñanzas más especializadas. Con frecuencia, cuando
tiene lugar un suceso catastrófico, muchos profesionales no tienen los
conocimientos adecuados apara hacer frente a las necesidades de las
víctimas, muy especialmente a medio y largo plazo.
DIFICULTADES EN LA COMUNICACIÓN ENTRE
LOS DIFERENTES GRUPOS PROFESIONALES
Sin duda, el factor más comentado
por los profesionales consultados corresponde a los problemas en la
comunicación interprofesional.
Casi el 75 % de los participantes en el estudio aludieron a las dificultades
en las relaciones entre los distintos grupos profesionales.
Esta falta de
comunicación y cooperación se observa antes, durante y después de que
se haya producido la catástrofe. Parece que los distintos grupos desconocen
el trabajo que realizan sus colegas, no se comparten e intercambian
conocimientos y el clima descrito es de desconfianza y rivalidad.
Los diferentes
profesionales poseen distintos puntos de vista sobre los roles, responsabilidades
y competencias que cada uno de ellos debe asumir y tienen dificultades
para alcanzar acuerdos y establecer criterios de trabajo.
De hecho en el
estudio pueden diferenciarse al menos dos perspectivas diferentes sobre
cómo tratar a las personas que han padecido un suceso crítico.
Algunos profesionales miran
a los afectados desde el punto de vista de la salud mental, casi convirtiéndolos
en pacientes. Otros se niegan a tratar a las víctimas como pacientes,
establecen la necesidad de separarlos claramente de la enfermedad mental
y promueven el uso del término “supervivientes” en lugar de “víctimas”.
En este contexto afloran viejas rivalidades entre diferentes
grupos profesionales.
La cuestión no es sencilla
y desde luego su relevancia es indudable, el psicólogo portugués Bruno
Brito trata de acercar ambas posturas, propone un enfoque desde la perspectiva
de la salud mental pero ajustado al contexto y situación particular
en la que tiene lugar el desastre. Evidentemente, hay que señalar, ambas
posturas no son incompatibles y dependerá de cada caso, por lo que cada
situación particular necesitará un enfoque igualmente particular.
Naturalmente,
dado este problema, es fundamental trabajar en equipo previamente y
solventar y elaborar a todos los niveles aquellos problemas procedentes
de conflictos basados en la identidad de rol profesional... que en ocasiones
son también inevitablemente y en cierta medida,
de identidad personal.
RESUMEN DE LAS RESPUESTAS OBTENIDAS
Haciendo un análisis minucioso de
las respuestas, la existencia de posiciones divergentes sobre cómo tratar
a las personas que han vivido un suceso traumático, puede ponerse en
relación con tres factores principales:
- Las diferencias en la formación de los profesionales
y sus bagajes educativos.
- La dificultad para reconocer los síntomas de estrés
postraumático.
- La rivalidad entre los diferentes grupos profesionales.
OTROS ASPECTOS RELEVANTES
Otros
aspectos a tener en cuenta en el fracaso de los cuidados a medio y largo
plazo, son según los datos recogidos:
1) La ausencia de programas apropiados que incluyan
acciones multidisciplinares
2) La ausencia de una organización global para
el apoyo del trabajo psicosocial
3) Una aproximación demasiado lineal y poco
jerárquica en el ámbito psicosocial.
2.
CONSECUENCIAS DE LA FALTA DE INTEGRACIÓN EN
EL CUIDADO A MEDIO Y LARGO PLAZO DE LAS VÍCTIMAS/SUPERVIVIENTES DE CATÁSTROFES
Y/O DESASTRES DE LOS DIFERENTES GRUPOS PROFESIONALES
“A disaster after the disaster”
Magda Rooze
Los distintos factores implicados
en el fracaso y la falta de integración profesional en la proporción
de cuidados tienen costes para las víctimas, los profesionales y los
propios servicios responsables de la provisión la ayuda. Veamos en primer
lugar, los
COSTES PARA LAS VÍCTIMAS / SUPERVIVIENTES
La falta de coordinación hace
que algunas víctimas/supervivientes no reciban cuidados mientras que
otros se ven sobrepasados por una avalancha de ofertas de ayuda. Por
tanto, es frecuente que se produzca una distribución desigual de los
recursos disponibles lo que desemboca en una ausencia de apoyo social
o en un apoyo social inadecuado.
Frecuentemente, la ayuda
se demora en el tiempo, hay largas listas de espera para recibir atención
psicoterapéutica y las víctimas tienen que acudir a distintos recursos
donde frecuentemente las derivan de nuevo a otro servicio. Durante esta
espera, van perdiendo el control sobre sus propias vidas, se sienten
impotentes, enfadadas, abandonadas y no pueden comenzar a hacer el duelo.
Cuanta más larga es esta espera mayor es la probabilidad de desarrollar
síntomas de estrés post traumático y otros problemas de salud mental.
Durante este periodo los afectados
y sus familiares corren el riesgo de caer en el olvido o de quedarse
atrapadas en la posición de víctimas.
Otro de los problemas
es que la ayuda se provee inmediatamente después del desastre, pero
no se mantiene a largo plazo siendo de sobra conocido que muchos supervivientes de catástrofes pueden
llegar a desarrollar síntomas incluso años después de haberse producido
el desastre y cuando acuden a pedir ayuda, los servicios están clausurados.
Por último es
importante señalar que cuando las víctimas no tienen acceso a un apoyo
adecuado, pueden acabar teniendo problemas con la ley o bien en una
situación de exclusión con dificultades para integrase en la sociedad.
CONSECUENCIAS O COSTES PARA
LOS PROFESIONALES
La
falta de integración repercute también en los profesionales que pueden
desarrollar un “Síndrome de Burnout.” Como es bien sabido pero conviene recordar, Burn-out es traducido
literalmente como "quemarse". Se trata de un estado de vacío
interior, de desgaste espiritual, en el que la persona afectada no sólo
ha gastado sus energías recargables, sino que su sustancia ha sido también
atacada y dañada. Daños físicos causa de enfermedades son parte del
síndrome burn-out. Esta constelación está mucho más extendida de lo
que se cree (2).
COSTES PARA LOS SERVICIOS PSICOSOCIALES
Como consecuencia del fracaso
en la provisión de ayuda, se produce un desprestigio de los servicios
encargados de proveerla además de una pérdida de confianza por parte
de la opinión pública, que puede afectar incluso al trabajo de los profesionales
del ámbito psicosocial en otras áreas.
También hay que
tener en cuenta que si las personas que acuden en busca de ayuda se
marchan decepcionadas, si dejan de confiar en los sistemas públicos
de atención socio sanitaria, es poco probable que vuelvan a cooperar
con ellos y no participarán en los estudios y/o investigaciones,
lo que conlleva una importante pérdida de conocimientos.
OTROS COSTES
El caos reinante y la pérdida
de tiempo que debería emplearse en la restitución de los daños son consecuencias
directas de una falta de colaboración e integración interprofesional.
Al mismo tiempo, los conflictos distraen la energía de los profesionales
que debería estar focalizada en la atención a las víctimas.
3.
SUGERENCIAS PARA MEJORAR LA SITUACIÓN
Se pidió
a los participantes en el estudio que realizasen sugerencias para mejorar
la falta de integración y paliar los problemas derivados de ésta. Se
les rogó además, que lo hicieran en tres niveles: comunitario, ético
y profesional.
3.1. Sugerencias en el nivel comunitario
En este nivel han sido muchas
y muy diversas las sugerencias realizadas por los participantes en el
estudio. Las respuestas se agruparon en las siguientes categorías:
- Sugerencias para mejorar las intervenciones psicosociales
- Sugerencias para la mejora en la organización y la
toma de decisiones.
- Sugerencias para mejorar las relaciones entre los
profesionales
- Sugerencias para mejorara la actuación de los medios
de comunicación
- Sugerencias sobre financiación
- Sugerencias sobre el uso de rituales de duelo
- Sugerencias para la mejora de la formación de los
profesionales y la investigación en el ámbito psicosocial
SUGERENCIAS PARA MEJORAR LAS INTERVENCIONES PSICOSOCIALES
Los profesionales nos recuerdan
que la provisión de cuidados a las víctimas debe durar más de dos semanas
en cualquier caso. Por otro lado, los supervivientes deberían tener
acceso a los servicios psicosociales durante años, pues muchos de ellos
piden ayuda mucho tiempo después del acontecimiento traumático.
Los servicios
de apoyo a las víctimas deben proporcionar información sobre los distintos
recursos utilizando diferentes formatos, para ello han de apoyarse,
entre otros, en los medios de comunicación. Proporcionar distintas clases
de ayuda e informar sobre ella dará a los supervivientes la posibilidad
de escoger.
También se recuerda
a los profesionales que deben reconocer y aceptar sus propias limitaciones.
SUGERENCIAS PARA LA MEJORA EN LA ORGANIZACIÓN Y
LA TOMA DE
DECISIONES
Muchos participantes en el
estudio mencionan en alguno de los apartados de su cuestionario la necesidad
de crear una organización estatal global y multidisciplinar en el ámbito de la
asistencia en catástrofes y desastres. Dicha organización, a manera
del centro holandés IMPACT (3), facilitaría la puesta en marcha de planes
estratégicos, la comunicación entre los profesionales y serviría de
marco de referencia en lo que a investigación y conocimiento se refiere.
Muchos de los
problemas con los que se encuentran las víctimas en su intento por salir
adelante tienen que ver con la dispersión de los recursos de ayuda.
Los distintos recursos deberían estar centralizados de tal manera que
las víctimas no tuvieran que ir de un sitio a otro y que pudieran encontrar
todos los servicios en un
mismo lugar. Es lo que se conoce como “one stop shop” en el lenguaje
internacional.
Respecto a la
toma de decisiones, los participantes en el estudio advierten que éstas
deben ser tomadas con la colaboración de los profesionales del ámbito
psicosocial así como de las víctimas/supervivientes a través de sus
organizaciones. Algunos profesionales sugieren convocar reuniones locales
para tomar decisiones a nivel local e integrar representantes políticos
de distintos partidos del arco parlamentario en los equipos multidisciplinares
de aquellas instituciones que obtienen financiación pública.
En cualquier caso,
los participantes en el estudio sugieren que los políticos cuenten con
el asesoramiento de profesionales del ámbito de la salud mental para
la toma de decisiones tras producirse una situación catastrófica.
SUGERENCIAS PARA MEJORAR LAS RELACIONES ENTRE LOS PROFESIONALES
La
mayoría de los consultados en este estudio comentan la necesidad de
mejorar las relaciones entre los distintos grupos profesionales, aunque
no proponen sugerencias muy concretas lo que debe ser destacado. En
general, hablan de conocer mejor el trabajo de otros profesionales,
así como de establecer delimitaciones
en cuanto a roles y competencias, poner en común los diferentes conocimientos
y maneras de trabajar, sin embargo no se especifica muy bien cuándo
ni cómo. Esta ausencia de concreción en las propuestas llama la atención,
pues la falta de comunicación y rivalidad entre los profesionales era
un aspecto señalado por casi el 75 % de los participantes en el estudio.
Este aspecto probablemente mejoraría con la creación de organizaciones
globales y multidisciplinares que centralizaran el conocimiento y la
formación de los profesionales.
SUGERENCIAS PARA LA MEJORA DE LA FORMACIÓN DE
LOS PROFESIONALES Y LA INVESTIGACIÓN EN EL ÁMBITO PSICOSOCIAL
Las sugerencias se centran
en torno a la necesidad de aumentar la investigación en el campo de
la psicotraumatología y la intervención psicosocial en situaciones de
crisis y/o catástrofes. Por otro lado, es necesario que los profesionales
de los distintos campos, no solamente del entorno psicosocial, pongan
en práctica los conocimientos que se extraen de la investigación. Hay
que formar a los profesionales sobre cómo actuar en situaciones críticas
a corto, medio y largo plazo.
SUGERENCIAS PARA MEJORAR LA ACTUACIÓN DE
LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
“Accusing media has become an habit; they can
do their work without disturbing victims, if advised”
Raija-Leena Punamäki
Los medios de comunicación
no sólo forman parte del manejo de situaciones críticas sino que juegan
un papel importante en ellas puesto que tienen la tarea de informar
a la opinión pública de lo que está sucediendo. Deberían por tanto recibir
entrenamiento específico sobre cómo actuar en situaciones de crisis
y recibir asesoramiento por parte de los profesionales sociosanitarios.
Pionero en esta actividad es el Dart centre Europe en Londres (4) y
su sección española representada en el momento actual por la
Sociedad española de psicotraumatología, estrés traumático
y disociación (5).
En cualquier caso,
los medios de comunicación juegan un papel importante en la tarea de
informar a las víctimas sobre dónde y cómo obtener ayuda, así como de
divulgar los lugares, fechas y actividades programadas para la elaboración
del duelo. Pueden animar a la comunidad a acercarse a los servicios
de atención psicosocial, legitimizar la búsqueda de ayuda y cumplir
una labor importante en las conmemoraciones y aniversarios de los sucesos
traumáticos. En definitiva pueden tener un impacto psicosocial positivo
si cuentan con el asesoramiento adecuado.
Sugerencias sobre financiación
Dos se hicieron: La primera
que hace falta financiación para los servicios de intervención psicosocial
así como para los grupos de autoayuda. La segunda que los fondos estatales
deberían financiar los procesos terapéuticos a medio y largo plazo.
Esta última es de gran relevancia pues precisamente unos de los hiatos
más graves en el cuidado lo supone la falta de continuidad de los mismos.
Sugerencias sobre el uso de rituales en la elaboración
del duelo
Si bien la intervención de
los servicios psicosociales en situaciones de crisis y/o catástrofes
son imprescindibles, hay que tener en cuenta que muchas otras acciones
tendrán un impacto psicosocial positivo en la población, por ejemplo
el uso de rituales tales como el establecimiento de lugares de duelo
donde llorar y recordar a las víctimas, los actos funerarios, los actos
conmemorativos etc. esta parte del proceso debe hacerse en colaboración
con el estamento político y con las autoridades religiosas si los supervivientes
lo piden. Deberá tener en cualquier caso el mayor carácter ecuménico
posible.
3.2. SUGERENCIAS A NIVEL ÉTICO
Algunos
profesionales señalan que es amoral no promover la investigación y la
evaluación de los resultados de las intervenciones psicosociales, así
como promover intervenciones que no estén amparadas en la evidencia
científica cuando ésta existe.
Antes de cualquier intervención,
es importante pensar en las consecuencias que ésta puede tener, siguiendo
siempre el principio de beneficencia, es decir ante todo no emprender
acciones que puedan empeorar la situación de las víctimas.
Además es necesario promover
una cultura de reconocimiento de la sintomatología postraumática.
Otros aspectos
éticos a tener en cuenta consisten en respetar la libertad de escoger
de los supervivientes y alcanzar acuerdos entre los profesionales sobre
qué datos deben ser comunicados a la opinión pública. Algunos profesionales
proponen realizar simulacros en los que se discutan las cuestiones éticas.
Cuando la situación
traumática se produce en el contexto de un conflicto con gran heterogeneidad,
es necesario reconocer a todos los grupos implicados, respetar las diferencias
independientemente de cuestiones religiosas, raciales, políticas, etc.
Por último es
importante señalar que en este punto de nuevo hay posturas encontradas
sobre el tratamiento que debe darse a los afectados, ¿son pacientes,
víctimas, supervivientes?, ¿depende del caso y la situación particular?
, algunos profesionales critican lo que consideran un abuso del paradigma
médico en detrimento de otras perspectivas.
3.3. SUGERENCIAS PARA LA MEJORA EN EL PROPIO ÁMBITO
PROFESIONAL
Podemos
extraer conclusiones generales sobre las mejoras que los profesionales
del ámbito psicosocial incluirían para mejorar los cuidados a medio
y largo plazo de las víctimas, sin embargo sería arriesgado establecer
las diferencias entre los diferentes tipos de profesionales que han
participado en el estudio (psicólogos, trabajadores sociales, un psiquiatra
y un pastor evangélico) debido al restringido tamaño de las muestras.
En general, los
aspectos a mejorar según los participantes en el estudio son la formación,
la planificación de los programas de intervención, la comunicación interprofesional
y el alcance de acuerdos.
FORMACIÓN
Los diferentes grupos profesionales
deberían recibir formación conjunta y entrenamiento en equipos multidisciplinares
donde se incluirían simulacros para mejorar la cooperación y estar mejor
preparados para un acontecimiento traumático.
PROGRAMAS
Es necesario un diseño de programas
en los que se describan claramente los objetivos, reglas, acciones y
responsabilidades de todos los profesionales involucrados.
ACUERDOS
Hay una necesidad
de alcanzar acuerdos sobre cómo tratar a los afectados, pacientes (versus
víctimas/supervivientes) y sobre el marco teórico desde el que debe
trabajar cada grupo profesional. Surge también la necesidad de acordar
los criterios sobre cuándo debe finalizar la provisión de ayuda, si
no en tiempo, al menos determinar cuáles son los objetivos a alcanzar.
Por ello, hacen falta protocolos y guías de actuación que orienten a
los profesionales en la intervención.
COMUNICACIÓN ENTRE LOS PROFESIONALES
De nuevo señalan los participantes
del estudio la necesidad de conocer mejor el trabajo de otros profesionales,
así como intercambiar conocimientos y opiniones, por ejemplo a través
de la organización de encuentros y conferencias.
4. SUGERENCIAS A LOS POLÍTICOS PARA LA MEJORA DEL CUIDADO A MEDIO
Y LARGO PLAZO EN SITUACIONES DE CRISIS Y/O CATÁSTROFES.
Antes
de comenzar con este último punto es importante señalar que en general
se percibe un clima de decepción y falta de confianza de los profesionales
del ámbito psicosocial con respecto a los responsables políticos. Las sugerencias a la clase política pueden agruparse
en tres categorías: sugerencias sobre la financiación, sugerencias sobre
la planificación y la toma de decisiones y sugerencias de cara a las
víctimas.
SUGERENCIAS SOBRE LA FINANCIACIÓN
Los participantes en el estudio
señalan a los políticos la necesidad de financiar programas de investigación,
formación e intervención. También hablan de la financiación de los tratamientos
de aquellos afectados que desarrollan sintomatología de estrés post
traumático siendo fundamental que los tratamientos para las víctimas
se conciban a largo plazo y no como una intervención puntual. Por último
algunos profesionales piden a los políticos que no hagan público el
dinero que se destina a cada víctima para no fomentar así procesos de
cronificación por compensación así como que
no traten de utilizar a éstas últimas con fines partidistas.
PLANIFICACIÓN Y TOMA DE DECISIONES
A este respecto se hace hincapié
en la importancia de la prevención, de estar preparados para el desastre,
de tener programas gubernamentales bien diseñados y profesionales entrenados
para hacer frente a situaciones críticas. Los aspectos psicosociales
deberían estar contemplados en las distintas legislaciones. En esta
misma línea, es necesario crear centros de conocimiento y asesoramiento
a nivel nacional e internacional.
En caso de producirse
una catástrofe, las decisiones políticas deberían realizarse con conocimiento
psicosocial por lo que la clase política debería buscar profesionales
de dicho ámbito capaces de hacer un asesoramiento adecuado. También
es importante que desde los gobiernos se apoyen los servicios de intervención
psicosocial y se anime a la gente a acudir a ellos, que se promueva
una cultura de legitimación de búsqueda de ayuda, en resumen una legitimación
del valor de los aspectos psicosociales.
Por último los participantes
en el estudio hacen un llamamiento a la humanidad de los dirigentes
en caso de desastre, les ruegan que escuchen a las víctimas, que tengan
en cuenta sus necesidades y que den ejemplo expresando sus propios sentimientos.
LITERATURA
1)
http://www.humanitarianinfo.org/iasc/content/products
2)
http://es.wikipedia.org/wiki/Burn-out
3)
http://www.impact-kenniscentrum.nl/?userlang=es
4)
http://www.dartcentre.org/
5)
http://www.sepet.org
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